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Compre un sueño a meses sin intereses*


Por Juan Pablo Proal-

Será que el resplandor de nuestros héroes se origina en la fantasía de una vida paralela? ¿Usamos su biografía para encajarla en nuestras necedades? ¿Dependemos de ellos para orientar este sinsentido?

“¡Mama!, fíjate en mi boca, en mis modales / ¿Soy el que soñaste o un borracho más en las ciudades? / Besa mis heridas, dame de beber mamá / ¡Mama!, no me des más agua con sal”. Versos para quienes pulverizaron los valores moralistas, no embonan en las sobremesas de buenas costumbres y son huérfanos de matrimonios perfectos. Quienes los elevaron al rango de Palabra Divina quieren saber más de su profeta. ¿Su nacimiento fue virginal?, ¿Ordenó erigirle un templo?, ¿Cómo debemos actuar sus seguidores?

La plaga de hispters devoró la biografía de Steve Jobs con la ilusión de encontrar la nueva señal divina. Los héroes de la era individualista son los más aptos para hacerse famosos en el menor tiempo. Triunfó quien acampó unos segundos en la etérea memoria de la diaria coyuntura. Los demás, escoria. Anónimos humeantes de fracaso.

Respetamos sólo a quien viste smoking y carga una figura de oro en las manos. Ante la falta de credibilidad de los mesías, sacerdotes y lectores de noticias, husmeamos en nuestros ídolos de carne para encontrar las nuevas directrices. Pero el sueño predominante de las figuras públicas en turno es uno, invariable: enceguecer y ensordecer a los demás con lingotes de fama: No hay otro héroe posible, ni más caminos.

Este país, desmoralizado de bandas presidenciales ganadas a punta de guapura, se empeña en exiliar al ostracismo a quienes emanan un brillo diferente. Mejor dicho, a quienes brillan por cuenta propia. Los ningunea, ignora y menosprecia. Los entierra en el panteón de los olvidos. No sólo malbarata su patrimonio natural, se avergüenza del humano.

Pasamos por alto que sólo somos por el otro, que nuestro actuar es un infinito de repeticiones del pasado colectivo. Jorge Luis Borges remata así su poema Cambridge: “Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos”.

Memoria viene del latín memor, que significa: “el que recuerda”. Recordar, de recordari, re (de nuevo) y cordis (corazón): “volver a pasar por el corazón”. Escribí la biografía de José Cruz, el fundador de Real de Catorce, el grupo de blues más importante de México, con la intención de que las letras impresas resguarden por siempre en nuestro pecho la vida de uno de los profetas que inspiró sueños auténticos en un mundo anestesiado de desilusión.

¿Es que nadie, excepto los hombres de poder o las estrellas en turno, merece nuestra atención? En el Arte de Amar, Erich Fromm advierte: “En el amor individual no se encuentra satisfacción sin verdadera humildad, coraje, fe y disciplina; en una cultura en la que esas cualidades son raras, la conquista de la capacidad de amar será necesariamente un logro”. La cultura predominante repele la virtud, sobaja a los samaritanos.

José Cruz merecía una biografía. Vivió como quiso, a pesar de los rígidos valores de su época. Las disqueras, los mánagers, los dueños del presupuesto cultural, la esclerosis múltiple, el hambre y la miseria humana no le impidieron materializar y deleitarse con su sueño: escribir blues en español. Real de Catorce, el grupo que fundó, no fue una banda más de moda. De hecho, nunca la alcanzó. No tuvo videos en Telehit ni ganó un Grammy Latino; llegó más lejos: cultivó una colección de seguidores que hicieron de la poesía de Cruz un estilo de vida.

Logró que versos sensatos bailotearan al ritmo de blues en miles de corazones. Alimentó muchas generaciones con poesía transgresora. Y eso, casi nadie lo logra. Menos en un país desentendido de letras.

Cuando veía el documental “El Miedo y la Furia”, sobre la banda de punk británico The Sex Pistols, pensé en cómo los ingleses ha preservado al rock. ¿Cuántos documentales, libros, museos o estatuas tienen sus músicos? En cambio, en México sus mayores genios fenecen cuando parte su último fan. Ni los más grandes se salvan. Cuando mucho, alguno logra una aparición de media hora en un programa de espectáculos sabatino.

Como fan y periodista, no podía dejar pasar la biografía de José Cruz. Siempre sentí que era, de alguna forma, mi responsabilidad. Más tomando en cuenta que José y yo no somos uno simples conocidos, sino que hemos compartido muchos, muchos días que nos llevaron a la amistad inevitable.

En un país donde los medios no son más que otro brazo del poder, son heroicas las hazañas de los periodistas que se arriesgan a seguir desnudando al tirano, solidarizándose con el hambriento y exhibiendo el exterminio humano que ejerce la clase política contra sus contribuyentes. Sólo que, también, el periodismo mexicano tiene muchas deudas con su sociedad. No ha retratado a todos sus personajes y componentes, como tampoco ha contado historias que necesariamente deben ser preservadas.

Bruce Springsteen, educado en una familia y escuela de católicos radicales, contó en una entrevista: “El rock llegó a mí cuando parecía que no había escapatoria posible y abrió ante mí un mundo de posibilidades”. Estoy seguro de que José Cruz fue, para muchos, la salvación de caer en la fábrica de sueños del libre mercado. Antihéroe de su época y detonador de necesarias transgresiones.

El libro Voy a morir, la biografía de José Cruz, fundador de Real de Catorce, quiere dejar constancia de que hubo mexicanos que no depredaron a sus semejantes, ni murieron como camaleones de su era, o sólo merecen ser recordados por romper el récord en número de asesinatos contra sus connacionales. De que hay muchos más que se negaron a sepultar sus sueños y morirse de indiferencia.

*Texto leído durante la presentación del libro Voy a morir, la biografía de José Cruz, fundador de Real de Catorce.





 
 
@juanpabloproal Periodista, escritor. Publica en . Autor de los libros Voy a morir, la biografía de José Cruz (Lectorum) y Vivir en el cuerpo equivocado (UANL)

Poesía: III [El último día de otoño]


Por Israel Miranda-

Lo primero que hicimos al llegar a casa
fue destapar otro par de cervezas.
Puse el Plastic Ono Band
y se vio sorprendida.
–Nunca había escuchado a Lennon– dijo,
–es hermoso… suena tan… triste–

Comenzó a bailar y a desnudarse.
Yo la miraba (sentado en el suelo)
y me sentía el descubridor de América.
Jamás vi a Dios tan de cerca y lo maldije.
–No puede durar– pensé.

Apuré mi cerveza y la besé.
Era húmeda, cálida. Tenía al trópico en la lengua
y lo desató en mi boca.
Tenía al trópico en medio del cuerpo,
y también lo desató.
Y yo era el descubridor de América.
(Eran casi las cuatro de la madrugada.)
Nos fuimos a dormir.

Ella quiso lavarse los dientes pero no había agua. (A veces el grifo se tapa y necesita un poco de presión. Así que abrimos ambas llaves para ver si funcionaba pero no, no había agua). Nos fuimos a dormir.

Me despertaron las malditas ganas de orinar y descargar la tripa. Me dolía la cabeza. Me senté a la orilla del colchón, que estaba en el piso. Aún sigue en el piso. Cuando mis pies tocaron suelo se congelaron. Me levanté y escuché el agua cayendo del lavabo.
–¡Nos estamos inundando!– le grité. Estaba sumergido hasta los tobillos. Corrí hacia la sala para cerciorarme de que mis discos estaban a salvo (los guardaba en una caja de cartón a ras de suelo), por fortuna habían sobrevivido. Cerré las llaves.
Ella seguía dormida sobre el colchón empapado.
–Estamos inundados– le dije.
Se frotó los ojos, se sentó a la cama
y cuando puso los pies en el suelo gritó.
Yo reía.
–¡Estamos inundados!–
decía mientras se secaba los pies con las cobijas.

Subimos el colchón a la azotea.
Era un día caluroso, el ultimo de otoño.
Arreglamos la casa.
Nada que en verdad valiera la pena
se había arruinado.

Al mediodía el colchón estaba seco.
Subimos unas cervezas
y algunos libros, era un día caluroso
y esperamos a que cayera la tarde,
recostados.


Polaroids (2006, poemario). Volumen 2 de la Colección DESTOS DEME DOS, 48 páginas. -AGOTADO- 
Polaroids (2006, poemario). Volumen 2 de la Colección DESTOS DEME DOS, 48 páginas. -AGOTADO-


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Israel Miranda ha escrito algunos libros de poesía: Polaroids, Muro de silencio, El monstruo de arriba de la cama y Porno para perdedores y otros sucios hábitos; además de uno de narrativa: Palabras de Sabiduría. Además de escribidor, 'el Miranda' es músico, diseñador, maestro y filósofo.

Más de la poesía de Nery Barranco

Por Nery Barranco-

SE ME ANTOJA

Silencio
y cuarto vacío
fuentes secas
piernas cansadas
sueños mutilados
a través de la ventana

Se me antoja

Caminar de puntitas
a orillas del infierno
desde esté mi cielo
que de lejos contempla
las líneas amarillas del asfalto

en una de esas
salto
muy muy alto
y logro treparme en una
estrella
o de la orilla del vestido
de luna
mi hermosa luna
¿qué hay debajo del vestido
de la luna?

En una de esas
abro mis alas

y al fin emprendo el vuelo
más ligero
y me pongo a maniobrar
a través de las nubes
y te cuento si es que
saben a dulce algodón,
a chocolate blanco,
a turrón

O bien, ya de
a jodido
me estrello en
el asfalto
y cabeza aplastada
se deja de tanta mamada
de tanto mal viaje

Mis brazos,
desde siempre ya desechos
mis alas rotas
mi vientre seco
rojo
ardido
vacío
infinitamente vacío

Al fin
    accidental
    suicidio




A PUÑO CERRADO

Yo hubiera preferido
rompernos la madre


Así
a puño limpio
y cerrado
al fin tengo
dos manos
y harta
rabia que escupir,
a escuchar
los pretextos
que siempre
fueron muchos
y variados

Hubiera sido
menos drama
menos dolor

Seguro
me hubiera
partido
la cara
pero me sentiría
mas aliviada
mas liberada
mas menos
jodida

Hubiera metido
las manos
hubiera
dado batalla

Le hubiera estampado
en la banqueta
los besos
las miradas
la carita
sangrada

Le hubiera
puesto
uno " knockout "
con todo
el amor que le
tuve.

¡ T o d o !

Estaría
felizmente
destrozada

Siempre
lo di todo

Todo.






Sobre la Autora: Si de mí dependiera iría por las calles aventando hojas a diestra y siniestra por ahí, con poemas dedicados a ti, a tú, a él,  correría  rápidamente entre la gente, arrojando ¡el te amo!, ¡el te quiero!, ¡el te extraño!, como confeti en pleno desfile de cinco de mayo,  y no conforme con eso  iría gritando también todas aquellas palabras que se escaparan de repente entre el tumulto… MNery

Somos América: Rock solidario

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Por Chaneke Correa-

Recientemente fue presentado el tremendo cartel de 'Somos América', gira muscial que se llevará a cabo en septiembre y octubre en diversas ciudades de México y cuyo objetivo -según sus organizadores- es enviar un mensaje unificador entre los pueblos del continente americano, haciendo frente a los abusos que se comenten contra los migrantes. Todo a través de la música.

El line-up está compuesto por las principales bandas icónicas del rock mexicano como Molotov, Panteón Rococó, Kinky y Enjambre, y se le unen las propuestas musicales de Zurdok, Julieta Venegas, Los Amigos Invisibles, Hello Seahorse! y Band of Bitches. Como era de esperarse, Los Tigres del Norte no podían faltar en esta gira.

De entrada, el 'Somos América: Uniendo Razas' abrirá en Toluca el 26 de septiembre y en Toluca el 3 de octubre para cerrar con broche de oro en Puebla el 24 de octubre y un día después, el 25 de octubre en la Mega Velaria de Aguascalientes.

Los boletos rondarán los $350 varos -los más baras-. Sí, están cariñosos para la banda, pero hay que tomar en cuenta que la lana recaudada de la venta del boletaje será donada a diversas asociaciones civiles en apoyo a los migrantes latinoamericanos. Por lo demás, el cotorreo está asegurado. No me llames frijolero, allá nos vemos. Chida la banda.

El 'Viva Chela' llega a Puebla

Redacción-

La Ciudad de Puebla será la sede que albergará a expositores nacionales e internacionales de cerveza que expondrán más de 50 marcas en el VIVA CHELA EXPOFERIA DE LA CERVEZA PUEBLA 2014, este 19 y 20 de Julio en el Complejo Cultural Universitario de la BUAP. El objetivo primordial de esta expo feria es establecer una plataforma para impulsar el libre comercio de cervezas nacionales e internacionales de tipo artesanal y/o comercial, así como ofrecer la oportunidad a productores, intermediarios y miembros de la industria cervecera nacional e internacional de acercarse a un consumidor final deseoso de encontrar nuevas opciones de consumo.


VIVA CHELA EXPOFERIA DE LA CERVEZA PUEBLA 2014, es un evento gratuito y familiar que celebra la inclusión de directivos de cámaras comerciales, cerveceros, aficionados, gerentes y dueños de bares, restaurantes y discotecas así como los aferrados fanáticos de la cerveza. 


Los poblanos más allá de encontrar nuevos sabores de cerveza, podrán recibir educación en los procesos de elaboración de la cerveza y en el consumo correcto mediante conferencias y catas, además de divertirse con los espectáculos gratuitos que VIVA CHELA tiene preparados. Como parte del eje temático cultural, este está ideado para representar performances internacionales como una oportunidad para el público poblano para apreciar una serie de manifestaciones artísticas con grandes muestras de riqueza cultural. De igual forma habrá un área de Food Court con típicos antojitos mexicanos y europeos. 


VIVA CHELA- EXPOFERIA DE LA CERVEZA PUEBLA 2014 con una entrada gratuita se realizará los días sábado 19 y domingo 20 de julio de 2014, iniciando la apertura el día sábado las 12:00 pm y el domingo desde las 10:00 am, en las modernas instalaciones del Centro de Convenciones del Complejo Cultural Universitario de la BUAP ubicado en Vía Atlixcáyotl 2299, Puebla, Puebla.¡Allá nos vemos!


Poesía: Rockstar

Por Israel Miranda-



Llevaba casi dos años desperdiciando la vida,
defraudando a la gente que me rodeaba.
Pasaba las mañanas durmiendo,
viendo pornografía,
esperando a que mi chica llegara de la escuela
para follármela igual que en las pelis.
Por las tardes aullaba rock,
leía, dormía otro poco
hasta que llegaba la chica de un amigo
y también me la follaba. Benditos tiempos.

En casa se enfadaron así que tenía pocas opciones, trabajar o tocar rock. Nunca fui buen músico, pero tampoco estaba dispuesto a trabajar y mucho menos a seguir órdenes de cualquier pendejo. Entonces, entré a una banda. (Sin embargo, poco después igual tuve que empezar a trabajar y seguir órdenes, efectivamente, de un pendejo.)

Pasamos semanas ensayando, drogándonos,
armando canciones, drogándonos,
buscando el nombre adecuado para la banda,
DROGÁNDONOS,
la vestimenta adecuada, alcoholizándonos.
El corte perfecto. De hecho
pasábamos más tiempo frente al espejo
y drogándonos
que sobre los instrumentos.

El Gran Día llegó.
Nos invitaron a tocar en un antrucho
al oriente de la ciudad. Esperamos
nuestro turno drogándonos
pacientemente. Las bandas eran infames.
Subimos al escenario, no sin antes revisar
que nuestros peinados siguieran en su lugar.
Al guitarrista le cayó sudor y delineador en los ojos
y comenzó a lagrimear. Cuando volteé a verlo
parecía mesera del Dos Naciones.

Empezamos a tocar.

A media canción flashes y gritos
llegaban hasta el escenario. El vocalista,
entendiendo que era su momento,
comenzó a cantar realmente inspirado,
absorto. Se acercó una cámara de video
y empezó a moverse frente a ella,
seductor, como un verdadero rockstar.
De pronto se encendieron las luces
-¡POLICÍA JUDICIAL! ¡Operativo cabrones!
¡Y usté pinche puto, déjese de mamadas
y bájese de ahí!-
El vocal estaba desconcertado,
como perro cuando le echan agua fría
a media cogida.

Contra la pared,
vampiros de todos tamaños y espesores eran cateados,
a otros les arruinaban el peinado a jalones
rumbo a las patrullas.
Al día siguiente las fotos salieron
en la prensa sensacionalista
y el video en un noticiero conducido
por unos gemelos subnormales.

Jamás estuvimos tan cerca de la fama.



Muro de silencio (2010, poemario). Volumen 20 de la Colección DESTOS DEME DOS, 64 páginas. -AGOTADO- 
Muro de silencio (2010, poemario). Volumen 20 de la Colección DESTOS DEME DOS, 64 páginas. -AGOTADO-


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Israel Miranda ha escrito algunos libros de poesía: Polaroids, Muro de silencio, El monstruo de arriba de la cama y Porno para perdedores y otros sucios hábitos; además de uno de narrativa: Palabras de Sabiduría. Además de escribidor, 'el Miranda' es músico, diseñador, maestro y filósofo.



Poesía: Dos poemas de Nery Barranco para incitar al vuelo


Por Nery Barranco-

SOBRE MI ESPALDA-
Siempre que me besas así
no puedo evitar preguntarme:
¿A qué se debe?


Entonces,
mientras juegas ajedrez sobre mi pecho,
adivino tu próximo  movimiento.
mi espalda desnuda,
el camino de tus dedos.


He guardado una vela para
cualquier ocasión. Por si vienes,
por si me extrañas,
por si recuerdas mi nombre.


¿Por  qué me besas?
¿Son acaso mis piernas que se tensan?
¿Las mordidas en mis labios?
¿Todo de lo que ya te he despojado?


Deja vu,
dulce dolor que adoro repetir.


Constancia,
imperfección de mi,
                        en mi,
                        te pierdes.



Se me antoja,
te me antojas.

Estoy gustosa de insistir
en  las mordidas,
los intentos de mi huida,
el dolor en mis rodillas,
los besos,
los muchos besos y caricias.


Pero
¿Por qué me observas  así? 
Me desconciertan tus miradas
no  digas nada;
no lo arruines con  palabras.


Prefiero  tus labios
                      otra vez
                      sobre mi espalda.
 


 Líneas & Versos para incitar al vuelo 
Pag 69. Compilación dirigida por R Israel Miranda

 
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PALABRAS DE ALIENTO
Cuando las manzanas caigan al piso
y los pétalos de todas las flores  hayan
desfallecido…


¿has visto la  forma en cómo se abre la tierra
al dar un pequeño paso?
¿has visto  caer las nubes   hasta
formar  sobre tu cabeza un
hermoso sombrero?


No  guardo conmigo palabras de aliento.
Ayer termine vomitando la última
por el excusado, jale de
la manija y se escabullo con los cadáveres de
todos los peces dorados, ha de estar
ahora con ellos en el paraíso


“Un paraíso de peces dorados “


Nadie puede sentir nostalgia ajena
quien diga que si,  seguramente, muy
seguramente  que miente



Cuando el amor sobreviva
ya sabes, levantarte
e insistir por los cigarrillos
por los tragos amargos,
por los viajes al nirvana
por los versos
por el sexo enardecido sin
amor
(aunque de eso no tengas ni puta idea)


Cuando pese a tu aliento
putrefacto,
decidas  comenzar el día
a sabiendas de que
te duele hasta el alma
(por razones que no importan ahora)
sabrás que  has sobrevivido
( sabrás que ¡ya chingaste!)
y llevarás un punto más a
tu favor


Solo
un punto más.




















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Sobre la Autora: Si de mí dependiera iría por las calles aventando hojas a diestra y siniestra por ahí, con poemas dedicados a ti, a tú, a él,  correría  rápidamente entre la gente, arrojando ¡el te amo!, ¡el te quiero!, ¡el te extraño!, como confeti en pleno desfile de cinco de mayo,  y no conforme con eso  iría gritando también todas aquellas palabras que se escaparan de repente entre el tumulto… MNery


Los Yonkis: Buscan espacios donde tocar su música

Los Yonkis en el Festival Internacional 5 de Mayo-Puebla 2013, Zócalo de Puebla. Foto: Alejandro Carrillo



Publicado en El Popular

Ricardo VOLTA


Crean sus propias canciones retomando el sonido de los años 80 con letras introspectivas y existenciales


Iván García y los Yonkis, es una banda poblana de postpunk y new wave formada en 2009. La agrupación se conforma por Iván García en la voz, Carlos Iván Carrillo en guitarras y sintetizadores, Julio Lino en el bajo y Jesús Soriano en la batería.

bandaIván García habla un poco del nombre de la banda: “Mi nombre Iván García es un demiurgo maldito que señala el fondo de las almas que deambulan buscando el color y que solo encuentran la miseria del sueño malbaratado en comerciales televisivos, mientras que Los Yonkis es el grupo que se me unió”.

Sobre su estilo musical ellos dicen: “Intentamos retomar los sonidos del new wave y el postpunk que aportaron los músicos de los años 80, sumándole toques contemporáneos. Un sonido sombrío y oscuro con letras influenciadas por autores como Edgar Allan Poe o Arthur Rimbaud. Cada línea, cada acorde, es una detonación que nos hace recordar cuál es el armado del ser humano: despojo, soledad y crueldad” y agregan: “Hacemos canciones y letras desde un lado lúgubre y existencialista. Esta onda de algunas de nuestras canciones depresivas tienen que ver más con una estética de una tendencia literaria y una tendencia musical que en algún momento de nuestra formación nos impactó y adoptamos como nuestra”.

Apertura en Puebla

Al hablar de la escena musical en Puebla y cómo sienten la apertura de la gente a su estilo musical, Iván comenta: “Creemos que en Puebla existe una escena musical bastante grande, particularmente con los subgéneros del rock, hay para todos: sin embargo, la mayoría de las bandas tratan de imitar casi en su totalidad a aquellas que están de moda y no se arriesgan a buscar un sonido propio y moderno. Como decía Richard Kirk de la banda Cabaret Voltaire ‘rock’n roll no es solamente vomitar riffs de Chuck Berry’.
“Afortunadamente hemos encontrado público interesado en nuestra propuesta musical gracias al trabajo de años de estar tocando, de auto-promoción y todo eso; pero también hoy en día el publico te encuentra a ti gracias a las facilidades que nos otorgan las redes sociales, el internet y demás.

Producción musical

Actualmente la banda está terminando el periodo de promoción de su disco En vivo (Acústico) que grabaron en diciembre de 2013 en un foro cultural de San Pedro Cholula, donde se despidieron de su anterior disco llamado Espantapájaros, el cual ellos comentan: “Tuvo una gran aceptación y además nos abrió paso en la escena musical de este nuestro estado y otros lugares de la República Mexicana. En este último disco acústico encuentras en su mayoría temas nuevos y otros de nuestro disco anterior pero arreglados para ser tocados en ausencia de guitarras eléctrica y batería. Además, a pesar de sus tintes acústicos cuenta con un fuerte toque de rock y oscuridad”.

Hasta el momento todos sus materiales discográficos los han hecho de forma independiente: “En nuestro caso, ha sido difícil, una lucha constante y mucho esfuerzo; al empezar una banda independiente debes tener claro que será un gran sacrificio y trabajo. Afortunadamente siempre hemos tenido claro que es un constante esfuerzo propio y una onda de autogestión. Buscar espacios, oportunidades, entrevistas, formas de grabar y distribuirte; formas que al final, no son nuevas, todo se empezó a hacer de manera independiente desde la onda setentera del punk y de ahí hay que aprenderle”.

Proyecto

“En no más de tres meses estaremos presentando un nuevo material con canciones que hemos preparado desde el inicio de la banda, son rolas prometedoras y un disco en el que dejamos todo nuestro esfuerzo y cariño. Ya sabrán más de él. A largo plazo, claro que es seguir trabajando en nuestro proyecto y nuestras canciones, creemos que tienen lo necesario para abrirse camino en la escena nacional de la música”, concluyen.

Poesía: Tenemos las Cervezas

Por Israel Miranda-

I

en casa nunca había nadie
el televisor estaba siempre descompuesto
el refri sólo congelaba una cajetilla de marlboro
las cervezas de mi tío
y mis ganas de seguir siendo niño

me sentía asfixiado
estacionado
atrapado en una película de stanley kubrick
siempre con el estómago arruinado
de hambre y náuseas

un día fuiste a casa a resolver la tarea del colegio
a pesar de mis negativas
apenas entraste y te abalanzaste sobre los acetatos
tienes a morrison decías emocionada
y a dylan
tienes a lou reed no puedo creerlo
hey babe take a walk on the wild side

vaciaste tu mochila en el piso
¿y siempre estás solo?

qué suerte tienes
en casa somos demasiados
tengo muchos hermanos ¿sabes?
los odio
¿tienes algo de comer?
no
abriste el refri
no importa
tenemos cervezas
dijiste sonriendo
tomaste un cigarro
y lo prendiste en el piloto de la estufa
(que por suerte
era lo único que no estaba dañado
en ese lugar)

en medio del humo
y la botella de cerveza
tus ojos de tabaco preguntaron
¿en serio quieres hacer tarea?

hey sugar take a walk on the wild side 

II

fumamos
bebimos
nos besamos todo lo que pudimos
nos tocamos todo lo que pudimos
me dejaste acariciar tu sexo
hasta que tuviste un orgasmo
hermoso y prolongado
acariciaste mi sexo
lo lamiste hasta que tuve un orgasmo
hermoso y prolongado

nos abrazamos cariñosamente
ya no volví a sentirme estacionado
ni atrapado
en mucho tiempo

eres muy lindo ¿sabes?
me encanta hacerlo contigo
no eres como mis hermanos
son unos cerdos unos animales
los odio
no me sueltes
por favor
no me sueltes

hey babe take a walk on the wild side 

III

un día no volviste al salón de clases
y lou reed y yo tuvimos que aprender
a beber y fumar sin tus ojos de tabaco
sin tu aliento de cerveza
pero conservamos la promesa
de no volver a sentirnos asfixiados
ni atrapados

conservamos la promesa
de no soltarte
en mucho tiempo

and the coloured girls go
doo dodoo


Porno para perdedores y otros sucios hábitos (2011, poemario). Volumen 27 de la Colección DESTOS DEME DOS, 96 páginas. -AGOTADO- 
Porno para perdedores y otros sucios hábitos (2011, poemario). Volumen 27 de la Colección DESTOS DEME DOS, 96 páginas. -AGOTADO-



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Israel Miranda ha escrito algunos libros de poesía: Polaroids, Muro de silencio, El monstruo de arriba de la cama y Porno para perdedores y otros sucios hábitos; además de uno de narrativa: Palabras de Sabiduría. Además de escribidor, 'el Miranda' es músico, diseñador, maestro y filósofo.

La generación Zoé


Por Juan Pablo Proal-

“La indiferencia es el apoyo silencioso a favor de la injusticia”: Jorge González Moore



MÉXICO, D.F. (apro).- El canto de los jóvenes mexicanos está nublado de evasión. A pesar de que el sistema le cerró las puertas en su cara, una parte representativa de esta generación esquiva su realidad con versos dedicados a la vía láctea.

Apenas en 1997 las disqueras, espantadas, censuraron al grupo Molotov por mofarse del rostro de los noticieros de Televisa, Jacobo Zabludovsky, con su canción “Que no te Haga Bobo Jacobo”. Hoy, quince años después, con un país convertido en un cementerio a la intemperie, los grupos de rock reflejan una nación de cuentos de hadas.

Hablo de la generación Zoé, que gasta su quincena de contestador de teléfonos en un boleto del Vive Latino. La que pasó más de cinco años en la universidad y ahora está deprimida en el subempleo. En vez de alzar su voz, de repudiar su situación, se regodean de su indiferencia.

Los grupos de rock mexicanos que predominan en la estación Reactor, perteneciente al Instituto Mexicano de la Radio (operado por el gobierno federal) son prácticamente los mismos que difunde Ocesa, promotora del Vive Latino. Basta escuchar un par de horas su programación para enterarse que a estas bandas no les interesa su país.

Veamos la letra de la canción “Bomba de tiempo”, de Los Concorde: “No habrá final feliz, ni palabras de aliento, lo importante es disfrutar cada momento”. O “Memorama”, de Alison: “Triste es de pronto ver tu MySpace y ver que ya no estoy en tu top y ver que están las fotos que también yo tomé” .

O qué tal “Cualquier forma de amor”, de Los Claxons: “Y llegaste tu, y has inundado
mi alma de tranquilidad, ya no aguanto tantas ganas de llorar de la felicidad”.

No son diferentes las letras del resto de los grupos de moda.

Las bandas de rock mexicanas no han sido siempre así. En 1978, un amplio colectivo conformó la Liga Independiente de Músicos y Artistas Revolucionarios (LIMAR). Algunos de sus integrantes eran José Cruz Camargo (fundador de Real de Catorce), Los Nakos, León Chávez Texeiro, Guillermo Briseño y Rafael Catana. La mayoría era militante del Partido Comunista Mexicano.

Años atrás, Alejandro Lora había ganado popularidad, en gran parte, por el contenido de sus letras: “Y las tocadas de rock, ya nos las quieren quitar, ya sólo va a poder tocar, el hijo de Díaz Ordaz”.

A principios de los ochenta, una nueva camada de músicos politizados se conformó en el Foro Tlalpan, sitio fundado por el cineasta Sergio García. Ahí comenzó Rockdrigo González, el poeta urbano de la ciudad de México. También Jaime López, rudo crítico de todo lo establecido. Y Real de Catorce, con los poemas crudos de José Cruz.

Por su extensión, este artículo no puede hablar a detalle de las fechas emblemáticas del rock nacional, pero a mediados y finales de los ochenta surgieron más grupos que hablaban del entorno social. La Maldita Vecindad, Botellita de Jerez, Santa Sabina y La Castañeda, son algunas de ellas. Los noventa no estuvieron exentos de grupos críticos: Café Tacuva, Molotov y Control Machete, por citar los más representativos.

Cada uno de estas bandas confrontó al sistema y retrató los abusos de su época. Algunos incluso sufrieron persecución y censura por parte de disqueras y la televisión pública.

El filósofo alemán Herbert Marcuse observaba que la generación de los sesenta estaba tan politizada, en gran parte, porque sus líderes, los músicos, eran personas informadas y activas. Los seguidores de las bandas mencionadas no sólo las admiraban por sus melodías, sino porque sentían su realidad reflejada en sus letras.

De regreso a este 2012, año electoral, si escuchamos a los grupos de rock podemos también entender la indiferencia de gran parte de esta generación. No hablan de la guerra contra el narcotráfico, del desempleo, de la exclusión, del estado militarizado ni de las muertas de Juárez. En cambio, prevalecen canciones sobre amores y desamores. Si bien existen bandas independientes que aún están interesadas en la injusticia, la oferta comercial es abrumadoramente más poderosa.

En los pasados comicios federales de 2009, el 65.6 por ciento de los jóvenes de entre 25 a 29 años no votó, tampoco el 64.6 de los que tienen de 20 a 24 años.

Un reciente estudio del Departamento de Sociología de la UAM Iztapalapa concluyó que el 75 por ciento de los jóvenes mexicanos no votará en las próximas elecciones federales. Las razones que argumentan: desaliento y exclusión.

Decía Albert Camus que “el artista debe estar siempre con aquellos que padecen la historia, no con los que la hacen”; justo los grupos de rock deberían aportar su capacidad de mover masas para eliminar este silencio generacional tan cómodo para quienes lucran con el país.
 
 
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Revista Sputnik agradece a Juan Pablo Proal su colaboración para la reproducción de este artículo. Pueden encontrar más sobre la obra del autor en www.juanpabloproal.com
 
 
 
@juanpabloproal Periodista, escritor. Publica en . Autor de los libros Voy a morir, la biografía de José Cruz (Lectorum) y Vivir en el cuerpo equivocado (UANL).
 


 
 

Letrinas: Inútil Bálsamo




Nervous System-
Por Aldo Correa -
I

Vivo en una isla del Atlántico Sur rodeada por los mares negros de la plácida ignorancia en la que todos nos vemos bombardeados por artilugios de los comerciantes que llegan en barco por el oeste del gigante continente americano. En ocasiones yo mismo me he ido a dar una vuelta por los llamativos mercados que levantan estos extraños extranjeros para conocer que más hay fuera de la isla. La mayoría de las personas aquí me conocen o han escuchado sobre mí.
 
Algunos cuentan que hace muchos años llegó a la isla una pareja de uruguayos en cuyo seno familiar nació el pequeño Ramón Benítez Hernández. Todos estaban encantados con la pareja antes del nacimiento de Ramón, ya que eran el centro de atención por ser los primeros visitantes después de que la misteriosa aparición de un asesino y los violentos sucesos de 1961 azotaran la isla. El joven Dreke Benítez y la radiante Sofía Hernández se habían ganado el cariño de todos, la pareja voluntariamente se pasaba las mañanas de toda la semana limpiando las playas de los líquidos tóxicos que dejó el buque de guerra 62-S Kransnyy que había perdido su rumbo en dirección a Cuba en 1962, además de eso Dreke y Sofía poseían un carisma hipnotizante que gustaba a todos. Una noche lluviosa del invierno de 1966 el joven Dreke presenció el nacimiento de su primogénito al que nombró Ramón, y junto con su llegada, la muerte de su querida y recién esposada Sofía que no pudo sobrevivir al parto. El hecho nubló la mente de Dreke y se volvió loco. Ocasionalmente se escapaba del hospital psiquiátrico en el que tuvo que ser internado para ir a enterrarse en alguna de las sucias playas que solía limpiar con su amada, hasta que un día tuvo éxito y nunca se le volvió a ver. Desde entonces todos en la isla me odian y algunos me culpan de que las turbias aguas extingan poco a poco la belleza local.

II

Durante mi adolescencia frecuentaba el mercado de los extranjeros cada que salía de la escuela para rodearme de gente que desconociera mi historia, ya que en ese entonces sólo hablaba con Martha y Alexis Madero, un matrimonio mexicano que decidió adoptarme en honor a sus buenos amigos -mis difuntos padres-.

En una de mis visitas al mercado conocí a Olinka Ávila que llegaba de México D.F. con su familia y había conseguido una beca para estudiar en el Instituto Sudamericano de las Artes. En ese entonces me pareció extraño -¿cómo alguien de la capital mexicana viene a la isla con la intención de estudiar música?-. Yo estaba aprendiendo a tocar guitarra y recuerdo que una vez me junté con mis compañeros a tomar clases en el centro, ahí estaba Olinka, era la segunda vez que la veía pero en esta ocasión ella se encontraba tocando una Fender Stratocaster Standar en la que sonaban una serie de acordes distorsionados e incomprensibles para mí mientras cantaba 'And she gave away the secrets of her past and said I've lost control again'. Ahora eso me atraía de ella. Siempre fui una persona muy retraída y en ese entonces tenía la pinta del niño que apenas salía de la Academia La Paz, de lo iluminado e imperturbable, con todo y uniforme, pero por alguna razón Olinka comenzó la plática diciendo que no era de aquí y no conocía a muchas personas. Ese mismo día dejé a mis compañeros y me fui con Olinka a casa del bajista de la banda; al llegar todo se convirtió en alcohol y bailes sin fin. Alguno de ellos me comentó que Olinka una vez sin pensarlo se lanzó hacia un ciclista que le había chiflado, que es una de esas chicas que termina colgada de cabeza después de cada canción, ‘la chica mete miedo, por eso está en la banda’. Ella hizo lo que quería conmigo y yo pude hacer lo mismo, pero como dije soy muy tímido.

Durante la semana rocanrolera en la que estuvimos juntos drenando mi sangre y mi cerebro, me di cuenta que ella no venía para estudiar, venía para alejarse de la ciudad que está hundida bajo la luz y la interminable sensación de día, venía para escuchar los susurros, los gemidos, los gritos y a su Fender. Justo en la misma fecha que corte mis largas matas para entrar a la preparatoria ella se fue y nunca supe con quién o a dónde, y sentí por primera vez la cruda de esa semana con el síndrome de abstinencia de la carne cruda que ella me daba, y eso me hizo feliz.

III

En uno de mis viajes a México, al poblado de San Marcos Guerrero, justo en el invierno de 1987, conocí a Susana Cervantes en una fiesta por motivo de alguna celebración cristiana a la cual me invitó Fernando Madero, al igual que yo un joven de veintiún años, sobrino de mi padre adoptivo y con quien me hospedaba durante mi visita. Tengo que admitir que lo único malo de mi viaje fueron los tres meses que pasé con Susana, me di cuenta que lo que quería era una aventura mexicana, con un montón de tetas y un montón de tequila, como Olinka me había enseñado, pero Susana aún era una niña consentida y no compartía mis ideas e intereses.

Una noche Susana me invitó a una pequeña reunión con sus amigos, Fernando consiguió una botella de licor de ajenjo que hasta ese momento no había probado. Después de varios tragos me encuentro muy ebrio y me siento muy mal, tengo enfrente a Susana, quien al igual que el licor de ajenjo me cae muy mal y no me excita lo suficiente. No me gusta el baño principal en el que estamos sudados, besándonos en ese sofocante espacio tan reducido.

Logra descifrar el laberinto de mi cinturón después de largos dos minutos y medio -aún es una niña-, pienso que nunca ha visto un film porno o descubierto accidentalmente el coito interrumpido de sus padres sólo para perturbar parte de su niñez. No tiene ni una puta idea de qué hacer en ese momento.


Apenas sus pantis y ya está recostada sobre los azulejos con su estúpida blusa azul -para variar-. Estoy penetrando el estuche carnívoro de su gorda entrepierna y percibo un exceso de humedad recorriendo mis muslos, creo que algo no anda bien y mejor empiezo a lamerle la vulva y junto con eso, un olor extraño y desagradable impregna mi paladar con un denso sabor a cobre. Estamos casi en total oscuridad pero miro al suelo, es una gran mancha, al parecer negra, y estoy seguro que no es su líquido lubricante. Mejor uso mi pobre mano ¡Ya que putas! Empieza a gritar ¡Tu pene! ¡Tu pene! Entro en shock, si estuviera viendo lo que yo veo lo entenderías. ¡No pues más! Sigo muy ebrio y estoy a punto de vomitar. ¡Tengo que apurarme! Aumento la fuerza y la velocidad ¡No funciona! ¡No termina! ¡No termino con esto! Cierro los ojos y pienso en cualquier cosa que no sea la mecánica sangrienta de mi mano derecha sacando el bálsamo menstrual de su estuche carnívoro e insaciable. Llega a mi mente Bram Stoker y empiezo a creer que su bálsamo puede ser el consuelo para aliviar algún dolor, alguna pena o algún estado de ánimo pesimista, como con Drácula. Alguien abre la puerta, termina mi delirio.

Me atrevo a decirle ‘creo que te lastimé un poco, mira hay mucha sangre’, seguido del ‘no te preocupes, estaba en esos días’. ¡La puta madre! ¿Que no me preocupe? Yo ya lo sabía pero mantenía la esperanza de haberla lastimado. Su estúpida blusa azul se tornó magenta en espalda baja, mis calzoncillos blancos nunca más lo eran, tampoco los azulejos y yo seguía en shock. Susana mientras intentaba sexo oral, mamaba y mamaba mi verga como si en eso se ganara la vida o como si se tratase de un acto recíproco por lo que yo acababa de hacer, pero nada iba a funcionar para levantarme el ánimo. Salimos del baño, bebí un poco más y al poco tiempo me fui.

En la semana comencé a frecuentar la única taberna que pude encontrar en San Marcos, Fernando me había dejado el gusto por el ajenjo y así empecé a gastar el financiamiento de mi viaje donado por Alexis Madero. Al poco tiempo de frecuentar la taberna me convertí en adicto, adicto a estar en ese lugar y a las mujeres que atraía mi aspecto desaliñado y mi acento extranjero, adicto al estimulante y narcótico efecto anestésico y de serenidad que dejaba en mí el ajenjo, sólo en ese estado de ebriedad podía estar con Susana o soportar que ella llegara para ahuyentar a las mujeres que tanto me costaba atraer. Pasaron dos semanas de más de lo mismo y yo seguía en mi adicción, Susana no se apartaba de mí, mientras mi repulsión hacia ella comenzaba a desarrollarse. Eventualmente llegué al punto en que me quedé sin un peso para mantener mis vicios, afortunadamente conseguí algo de dinero tocando la guitarra en la placita del pueblo hasta que logré juntar lo suficiente para regresar a mi tierra.


El 20 de Marzo de 1987 -mi último día en México- sólo me di un tiempo para despedirme de Fernando y agradecerle por su hospitalidad, le di mi dirección en la isla para que algún día visitara a sus tíos y a mí. En seguida partí en dirección a casa, sólo con el dinero suficiente para la travesía ya que la noche anterior la pasé con el sexo cálido y oloroso de Susana y mi trago favorito para poder hacerlo. Esa mañana tuve una resaca terrible y no pude hacer maletas.

IV

Estoy casi seguro de que nada ha cambiado en la isla, las personas aquí me siguen odiando, la comunidad extranjera que se asentó justo después de la llegada de mis padres sigue creciendo poco a poco como siempre lo ha hecho, y la niebla que siempre ha cubierto la isla al parecer nunca se irá. El único que ha cambiado soy yo, ya no me interesa el odio de las personas ni que piensen de mí, tampoco visito el mercado de los extranjeros porque prefiero estar solo, y el único momento en que tengo interactúo con alguna persona es durante la inevitable conversación con Martha y Alexis cuando estoy en casa, o cuando entro a las tabernas a conseguir un poco de alcohol.


Sigo siendo un adicto, un jodido adicto, afrontaré lo que tenga que afrontar por seguir bebiendo. Un día me dirijo hacia el pueblo rojo -la zona indecente de la isla- con la única intención de robarle a alguna prostituta el dinero que ganó en su noble oficio, encuentro el lugar perfecto, un pequeño callejón con falta de iluminación y un par de salientes de cemento en los costados que facilitan un escondite, creo que alguien lo hizo para mí. Espero a que alguna mujer se acerque, no tengo que observar sus movimientos o fijarme si viene acompañada o no, sólo espero en las sombras y escucho atentamente los tacones aproximándose, en el momento justo la tomo por el cuello y la boca hasta el punto en que se desmaya, agarro el dinero y me voy, vuelvo cada vez que se me acaba el dinero pero nunca le robo a la misma mujer, cada una huele como los ángeles deberían oler, cada una es la mujer perfecta, me desgarra el alma tener que robarles.

Recuerdo una mañana despertarme sin saber que había hecho la noche anterior, bajo a la cocina a beber un poco de agua, la resaca es insoportable, para mi sorpresa encuentro a Susana Cervantes sentada en la sala platicando con Martha, Alexis trabajaba en la universidad de Sofía impartiendo clases de literatura por lo que no se encontraba. Martha me dice que tengo que hablar con Susana y sin decir nada más se dirige a su cuarto. Apenas han pasado dos meses desde que regresé de México, no sé por qué Susana está aquí ni como dio conmigo, la saludo como si no me molestara verla, ella se levanta del sofá y brinca para abrazarme, exaltada y con una gran sonrisa en el rostro me dice que viene para decirme una gran noticia. Sentí un pinchazo en los huevos cuando escuche que estaba embarazada, tenerla aquí sofocándome nuevamente me volvió loco, era insoportable la idea de estar con ella, y peor aún, tener un hijo suyo. En ese momento sólo se me ocurre preguntarle ¿estás segura que yo soy el padre? Reacciona con un gesto de indignación al mismo tiempo que me propina una cachetada, eso me dice que es sincera. Una rabia y dolor insoportables recorren todo mi cuerpo, mi mente es un caos, creo que nunca tuve una sensación tan fuerte de inseguridad, no sabía qué hacer o a dónde ir.

Convenzo a Susana de salir a caminar y a hablar. Durante el recorrido ella se la pasa planeando los próximos seis años de nuestras vidas, y mientras yo no digo nada. Pasamos por el mercado de los extranjeros, Susana se entretiene un par de minutos en cada puesto que ve pero no compra nada, yo compro un bolígrafo y la libretilla en la que ahora escribo. Seguimos caminado un par de horas hasta llegar a una de las playas que solían limpiar mis padres. Está por oscurecer y no hay nadie más que nosotros. Me invade un fuerte impulso de ahorcarla que no puedo contener. Nos encontramos caminado a orillas de la playa, me volteo, la tomo por la nuca y la tiro boca abajo, ella forcejea y grita mientras yo la sigo sosteniendo, el agua salada hace el resto. Pasan los minutos, tal vez más de una hora cuando decido soltarla, la marea ha subido un poco y sólo veo como las olas arrastran su cuerpo mar adentro y la niebla cubre mi crímen.

De alguna manera sabía que terminaría así, me avergüenza ser el segundo asesino que conocerá esta isla, maté a mi madre al nacer a ahora, a instantes de mi muerte, a una joven inocente que cometió el error de enamorarse de mí. Espero que al enterrarme en esta playa nadie vuelva a saber de mí para poder encontrar la soledad que en el fondo siempre he anhelado. Espero que al subir más la marea, las corrientes del Atlántico Sur lleven mi cuerpo hacia aguas menos turbias.


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El autor: Estudiante, aprendiz de escribidor, disociativo, desadaptado, bebedor, hedonista y culero, muy culero. Lagarto de sangre fría. No soporto el rap y no me gusta el sol.

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